La necesaria oposición social

A partir del próximo 2 de julio, nuestro país entrará en una nueva etapa de su historia. Sin embargo, ello no ocurrirá por la sola llegada de un presidente electo, sino porque habrá necesariamente un reacomodo de las fuerzas políticas a partir de lo que ocurra en la elección presidencial. En ese sentido, vale recordar una premisa: el país no será transformado en automático y en el corto plazo, sin importar quien asuma el poder.